Ir al contenido principal

Con la música en los huesos.








Durante los años cincuenta, la música occidental estaba totalmente prohibida en la Unión Soviética, el rock y el Jazz estaban considerados una forma de propaganda capitalista que pervertía a los jóvenes, así pues, sin radio ni posibilidad de importar discos de occidente, a los "hispters" de la época no les quedó más remedio que buscarse la vida para poder escuchar a Elvis, Buddy Holly y compañía.

Y lo hicieron de una forma muy creativa, con una grabadora de discos y radiografías viejas (por lo visto, el vinilo era un material tremendamente escaso) eran capaces de crear copias bastante aceptables sobre las imágenes de los cráneos, las tibias y los peronés de los ciudadanos de la gran madre patria, motivo por el cual a aquella extraña forma de contrabando musical comenzaron a llamarla “bone music”

Vía thisiscolossal.

Comentarios