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Mostrando entradas de febrero, 2012

Los hombres sin sombra no tienen alma

El siguiente texto ha resultado ganador del segundo premio de relato corto del XII Certamen Fernando Quiñones del ayuntamiento de Cádiz 




    I.-
Es evidente, está claro, el mierda de Chuck Norris no tiene nada que hacer contra John Rambo, si algún día llegan a enfrentarse, si es que aún siguen vivos, probablemente el rubio duraría uno o dos minutos, dando saltitos y pataditas, esquivando golpes como una rata en celo antes de encontrarse con una flecha de punta explosiva clavada en los huevos; porque si Chuck mata a cientos, John mata a miles; sus enemigos se lo hacen encima con solo oír su nombre, un chorretón marrón oscuro escurriendo piernas abajo al escuchar en el aire las cinco letras mágicas, R A M B O; entiéndelo Felicité, a ti te gusta el rubio porque lo ves guapo, porque es rico, pero es un hecho, no tiene ninguna posibilidad; puede que sepa un par de trucos pero, de poco le servirían, te lo garantizo, se de lo que me hablo, no en vano soy un gran guerrero, un gran “kadogo”; mir…

Satélites.

En el año 2000 el fotógrafo de la agencia Magnum Jonas Bendiksen y su mujer recorrieron el territorio de Altai, en Rusia, haciendo un reportaje sobre las gentes que viven alrededor del aeródromo de Baikonur, allí se tropezaron con esta imagen, en ella vemos cómo un grupo de campesinos rebusca entre los restos de la segunda fase de un cohete Soyuz, intentando sacar algo de provecho de un regalo recién caído del cielo; con una estepa azul y verde de fondo, miles de mariposas blancas los envuelven mientras ellos, con asombrosa normalidad (la basura espacial ya forma parte de su vida y llega a caer hasta tres y cuatro veces al mes) estudian la manera de cargar la chatarra sobre sus mulos.
Todo ello está reunido en un trabajo maravilloso sobre la vida en el extinto imperio soviético llamado Satellites.

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Berlín.

Berlín, 1940.




Berlín, 1945.

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El faro de la Jument

El 21 de diciembre de 1989 Jean Guichard tomó una foto que apunto estuvo de costar una vida; frente al faro de la Jument en la Bretaña francesa, Jean tomaba fotos al mar embravecido desde la relativa seguridad de su helicóptero cuando el farero Theodore Malgorne, asomó por la puerta de su solitario puesto de trabajo al oír el ruido de la aeronave, pensando que era el equipo que debía rescatarlo, Theodore eligió para salir mal momento, justo en el instante en el que una inmensa ola se tragaba la base del faro. Sin embargo, gracias a una mezcla de instinto de supervivencia y suerte, el farero consiguió resguardarse en el último momento y salvar su pellejo, y Jean tomó su famosa foto que ha dado la vuelta al mundo un millón de veces.

La lógica del moribundo

Cuando el viejo Ernst abre los ojos, una imagen difusa intenta reordenarse en su cerebro, blanco en movimiento sobre una negrura infinita, ni frío, ni calor, ni dolor, ni placer, solo vacío, un cuerpo suspendido entre dos mundos por una cuerda invisible, una marioneta inerte preguntándose donde está el titiritero; unos segundos que parecen años y de repente… ¡crack!, el hilo se rompe, la gravedad actúa, Ernst se estrella contra el suelo, un golpe seco sobre un manto mullido, blanco, helado. Respira, el aire congelado resquebraja sus pulmones, duele, intenta gritar, expulsar ese oxigeno maldito que le esta trayendo de vuelta al mundo de los vivos, lo consigue, pero detrás de cada aliento viene un latido, y detrás de cada latido un movimiento. Duele, sin duda estás vivo. Gime, toma conciencia de su situación, el cielo ha parido en mitad de ninguna parte, el viejo ensangrentado es un lindo bebé recién nacido, gira la cabeza y se observa cubierto por un molde de nieve, intenta mover una mano…

Ego te absolvo por cojones

Cuenta Juan Eslava Galan en el libro, “De la alpargata al seiscientos” que estando el filósofo Ortega y Gasset en su lecho de muerte, apareció por su domicilio un religioso agustino dispuesto a oficiar el sacramento de la extremaunción, algo que Ortega, alejado de la iglesia durante largo tiempo, nunca quiso, ni necesitó, ni solicitó; sin embargo, le fue permitida al fraile la entrada a la habitación del moribundo y estando como estaba en buen Ortega llamando a las puertas de san Pedro, más muerto que vivo y sin a penas aliento, aprovechó el pater para enchufar una extremaunción de las llamadas sub conditione, o lo que viene a ser lo mismo, por cojones. Situación tras la cual la prensa de la época se apresuró a publicar.
Ortega y Gasset se reconcilia con la iglesia. Ayer por la tarde la gravedad se acentuó y el ilustre paciente, al que rodeaban su esposa e hijos, y contados discípulos y amigos, mostró deseos de reconciliarse con la Iglesia y, según nuestras noticias, se confesó con el r…

Los amantes del edredón rosa.

Mientras Jefferson Airplane habla de un perseguir conejos blancos, la mañana despunta sobre la granja Yasgur el domingo 17 de Agosto de 1969, ilumina un mar de barro y de personas que se mueven al compás de la música, palpitan sobre la tierra siguiendo el ritmo de guitarras lisérgicas y los acordes de un mundo cambiante; sorprende el alba a Nick y Bobbi construyendo un pequeño refugio con su edredón rosa, dándose calor el uno al otro, sedientos y hambrientos, pero felices, rodeados de gente que canta, copula, toca la guitarra y se abandona ante el dulce arrullo del THC. Burk Uzzle camina sobre Woodstock, cuelgan de su cuello dos leicas, una con carrete de color y la otra con una película en blanco y negro, deambula buscando la foto perfecta entre seres de rostros felizmente agotados y pupilas dilatadas, jóvenes que transmutados en hombres insecto cubren las laderas resbaladizas por miles, salidos de la nada, atraídos a la música como moscas a la miel, como brujos que se conjuran y bail…

El lugar del hombre donde reside el ser humano

Hasta el 13 de Septiembre de 1848 Phineas Gage era un hombre honrado, un tipo temeroso de Dios, decente y responsable, amaba a su esposa y cuidaba de su trabajo, no bebía, ni jugaba, y su buen hacer le había llevado a ser capataz de una cuadrilla de mantenimiento de las vías del tren en Cavendish, en Vermont. Pero el 13 de Septiembre todo cambió, y es que el bueno de Phineas cometió un error, mientras trabajaba, mientras introducía una carga explosiva en un agujero en la roca con ayuda de una barra metálica, la mala suerte quiso que el calor provocado por la fricción del explosivo contra la piedra detonase la pólvora, convirtiendo el instrumento de trabajo en un misil teledirigido hacia su rostro, una pieza de un metro de largo y unos seis centímetros de ancho que tras el cañonazo atravesó la cabeza de Phineas entrando por el pómulo, bajo el ojo izquierdo y saliendo por la parte superior del cráneo. Una herida mortal que sin embargo no lo fue, la barra que ensartó a Phineas se hizo h…

Mary versus Venus

El diez de marzo de 1914 Mary Richardson tiene una luminosa idea, armada con un hacha de carnicero se presenta en la National Galleryde Londres y sonriente se dirige a la sección de pintura española, frente a ella, mujer contra mujer, encuentra recostada sobre el diván a Venus, que la observa indolente a través del reflejo de su espejo; la mujer del retrato está viva, parece respirar atrapada entre el lienzo y el óleo, acaricia el pelo sobre su nuca y levanta suspiros entre los hombres que la miran de reojo, que disimuladamente anhelan su cuerpo desnudo y salivan al ver su piel delicada, de diosa. Mary es una luchadora, una idealista, pero tiene un problema, es idiota, confunde la velocidad con el tocino, está enfadada y quiere cambiar el mundo, quiere destruir injusticias atávicas, conseguir la igualdad entre el hombre y la mujer, quiere poder votar; para ello, para ser escuchada y llamar la atención del mundo cruel, Mary decide liarse a hachazos con la Venus de Velázquez, apuñalar su…

La sonrisa del diablo

Llegado el momento, el diablo sonríe, el mayor Durnotsev mira el reloj y ordena a sus hombres que estén preparados, estabiliza el bombardero y hace una señal a su copiloto, vuelan a diez mil quinientos metros de altitud sobre el archipiélago de nueva Zembla, en el Océano Glaciar Ártico, son las once y media del treinta de octubre de mil novecientos sesenta y uno, y se disponen a detonar el mayor artefacto explosivo fabricado por el ser humano, la bomba Tsar, la madre de todas las bombas; los hombres se preparan, colocan las gafas protectoras sobre sus visores y aprietan los dientes, tragan saliva y contienen el aliento mientras el Tupolev modificado abre sus compuertas y defeca la inmensa bomba de veintisiete toneladas de peso y ocho metros de largo, que vuela libre en su camino hacia ninguna parte. Tienen poco tiempo, mientras el enorme cilindro metálico cae, el avión vira, aumenta potencia y alcanza los cuatrocientos ochenta nudos de velocidad, huye con el rabo entre las piernas a sa…

Rodin y la escultura demasiado perfecta

En 1877 el escultor Auguste Rodin presentó la escultura llamada “La edad de bronce” a una muestra organizada en Bruselas por el “Salon des artistes belges”, donde impresionó al publico asistente con sus perfectos conocimientos de anatomía; hasta tal punto impresionó, que despertó las sospechas del jurado, que por un exceso de celo, por envidia, o por una mezcla de ambas cosas, acabó rechazando la obra aduciendo que el bronce era tan perfecto que sólo podía haber sido hecho usando un molde en escayola sobre el cuerpo del modelo, algo sin el más mínimo mérito artístico.
Fue por tanto la obra rechazada, y Rodin falsamente acusado, así que, indignado y con la intención de defender su honor, el genio pidió al modelo original, un telegrafista cachas llamado Auguste Neyt que se dejara fotografiar desnudo en la misma posición para demostrar que la escultura no era un molde de su cuerpo.
Y eso hizo, pero de nada sirvió, dado que el jurado, dispuesto a llevar su necedad al extremo ni s…