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El papa y el esclavo


Llegado el momento, el esclavo se planta frente al maestro, se cuadra y le mira de igual a igual, de pintor a pintor, casi de amigo a amigo; deja que el genio capture su imagen, su ser, sus anhelos y esperanzas y los estampe sin pudor sobre el lienzo, usando los pigmentos que él mismo ha mezclado; estático y orgulloso, el morisco es construido de nuevo y parido por segunda vez, en ésta ocasión a través de las cerdas de un pincel que le hace surgir entre la luz, con brochazos rápidos y precisos; habla con la mirada, habla sin hablar, sin emitir un solo sonido, un solo fonema, exhibe altivo su tez oscura, su condición de hombre libre ante quien ose dudarlo mientras presta su rostro para la eternidad.
Diego Velázquez necesita soltarse, sentir que sus dedos y sus ojos se mantienen ágiles, en perfecto estado, sabe que para retratar al papa Inocencio X ha de presentar sus propias credenciales en forma de lienzo, elige a Juan de Pareja, a su esclavo y sirviente, y lo retrata con una expresión desafiante, vestido con una valona con encaje de flandes impropia de su condición, usa su genio para vencer las reticencias del Santo Padre que al final aceptará colocarse frente al él sin saber con quien se juega los cuartos.


Así, el sevillano pintará en poco tiempo a un papa y a un esclavo, construyendo dos retratos perfectos en los que además de captar con exactitud los rasgos y morfología de los hombres, desnuda su alma sin miramientos, las miserias y bondades que esconden bajo su piel, la desconfianza y decrepitud en los ojos del viejo y el anhelo de libertad en el corazón del morisco.
 
Con el tiempo, Juan de Pareja será libre y también pintor, una obra suya llamada “la vocación de San Mateo”, en la que se retrata a sí mismo entre un grupo de personajes (a la izquierda de la escena), servirá para identificar al esclavo que aún hoy nos mira desafiante desde una de las paredes en el Museo Metropolitano de arte de Nueva York.


Pd: Tras más de un mes de descanso, vuelvo al blog con intención de retomar un ritmo normal en las publicaciones, espero que así sea, siempre que el trabajo y la rutina del día a día lo permitan. Un saludo.

Comentarios

Javier Sanz ha dicho que…
Igual que en el atletismo se utilizan "galgos" para mejorar marcas, Velázquez utilizó a su criado.

Un saludo