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Por favor, dígame la verdad, ¿existe Santa Claus?


En otoño de 1897 Francis Pharcellus Churrch editor del diario “The sun” abre en su despacho una carta complicada de responder, está remitida por una niña de ocho años llamada Virginia y dice así:

Estimado Editor,
Tengo ocho años de edad. Algunos de mis amigos dicen que Santa Claus no existe. Papá dice: "Si lo ves en “The sun” existe". Así que, por favor, dígame la verdad, hay un Papá Noel?
Virginia O'Hanlon.
115 San W.95th

Francis resopla, lo más sencillo sería tirar la carta a la basura y a otra cosa mariposa, pero sin embargo se ve en la obligación de responder, lo hace con el siguiente editorial (traducción libre).

Virginia, tus pequeños amigos están equivocados. Ellos son escépticos en una era escéptica. Ellos no creen, excepto lo que ven. Piensan que nada puede existir si no es comprensible por sus pequeñas mentes. Todas las mentes, Virginia, ya se trate de hombres o de niños, son pequeñas. En este gran universo el hombre es un mero insecto, una hormiga, en su intelecto; en comparación con el mundo sin límites sobre él, como si poseyera una inteligencia capaz de captar toda la verdad y el conocimiento.
Sí, Virginia, hay un Papá Noel. Él existe con tanta certeza como el amor y la generosidad y la devoción, y tú sabes que éstos abundan y dan a tu vida su mayor belleza y alegría. ¡Ay! qué triste sería el mundo si no existiera Santa Claus. Sería tan monótono como si no hubiera Virginias. No habría fe infantil, ni poesía, ni romance para hacer tolerable esta existencia. Sólo podríamos disfrutar con el sentido de la vista. La luz eterna con que la infancia llena el mundo se extinguiría.
No creen en Santa Claus! Puede ser que no creas en las hadas! Puedes pedir a tu padre que contrate a hombres para poder vigilar todas las chimeneas en Nochebuena y así atrapar a Santa Claus, pero incluso si no ves a Santa Claus descendiendo, cual es el resultado? Nadie ve a Santa Claus, pero eso no quiere decir que no exista Papá Noel. Las cosas más reales en el mundo son aquellas que ni los niños ni los hombres pueden ver. ¿Has visto las hadas bailando sobre el césped? Por supuesto que no, pero eso no es prueba de que no estén allí. Nadie puede concebir o imaginar todas las maravillas que permanecen ocultas en el mundo.
Puedes romper el sonajero de un bebé y ver que es lo que genera el ruido, pero hay un velo que cubre el mundo invisible que ni el hombre más fuerte, ni siquiera la fuerza unida de todos los hombres más fuertes que jamás haya existido, podría romper. Sólo la fe, la poesía, el amor, el romance, puede hacer a un lado de la cortina y ver y contemplar la belleza celestial y la gloria más allá. ¿Es todo real? Ah, Virginia, en todo este mundo no hay nada más real y perdurable.
Que Santa Claus no existe! Gracias a Dios! vive, y vive para siempre. Mil años a partir de ahora, Virginia, es más, diez veces diez mil años a partir de ahora, él continuará alegrando el corazón de la infancia.


Entrada vía Trivia library y Letters for note, dedicada con todo el cariño a Hispa e Irreductible, y a todos los escépticos que leen este blog, seguro que os han encantado las palabras del viejo editor.

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