Ir al contenido principal

Amor constante más allá de la muerte.




Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora, a su afán ansioso lisonjera;

Mas no de esotra parte en la ribera
Dejará la memoria, en donde ardía:
Nadar sabe mi llama el agua fría,
Y perder el respeto a ley severa.

Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido,
Venas, que humor a tanto fuego han dado,
Médulas, que han gloriosamente ardido,

Su cuerpo dejará, no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado.


Comentarios

Capitán Clostridium ha dicho que…
Toda una genialidad, de todo un genio.
Aprovecho, el viaje para desearle unas felices fiestas.

Un abrazo.
Javier Font ha dicho que…
Igualmente Capitán, buen viaje por las procelosas aguas navideñas.