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Louis es idiota




Louis es idiota y su principal problema es que no lo sabe, cuando camina por el Boulevard des Capucines, hacia el número 35 ya tiene la mala baba resbalando por la comisura de sus labios, concentrada y destilada en la punta de su pluma, dispuesta a hacer un siete a los egos y las esperanzas de aquellos que cuelgan sus pinturas en el interior del destartalado edificio.

Louis hubiera querido ser un gran pintor, o un gran escritor, asombrar al respetable con increíbles metáforas, o precisos trazos de su pincel, en un mundo menos cruel, su obra pictórica estaría al nivel de los grandes, Gros, Ingres, Jacques-Luis David y su prosa dejaría boquiabierto al mismísimo Moliére, en un mundo idílico, porque en el que vive, ajo y agua, la triste y perseverante realidad es que, como sus pinturas son una mierda y su único don de literato es su lengua viperina, ha decidido hacerse crítico.

El 24 de Abril de 1874 el corresponsal del periódico “Le Charivarí” entra en la primera exposición de un grupo de artistas que se han asociado en torno a la “Sociedad anónima de pintores”, con una sonrisilla en la boca y riéndose por lo bajini camina entre los cuadros de Monet, Degas, Cézanne, Renoir o Pissarro con el colmillo afilado, saboreando antes de tiempo la dentellada que les piensa regalar al grupo en su columna del día siguiente.

Camina lentamente y de repente, frente a una tela de Monet se detiene, el crítico casi sufre un orgasmo de mala hostia, resopla indignado, analiza lentamente el óleo y al día siguiente escribe.

“..Ah!, ¡aquí está, aquí está!- exclamó él ante el número 98. Reconozco el favorito de papa Vincent. ¿Qué representa esta tela? Veamos el libreto. Impresión, sol naciente. Impresión, estaba seguro. Yo mismo me lo decía: puesto que estoy impresionado, debe de haber impresión ahí dentro... Y, ¡qué libertad, qué soltura en la factura! ¡El papel pintado en su estado embrionario está aún más acabado que esta marina!...”

Fina ironía, soberana estupidez, que no esta hecha la miel para la boca del asno, Louis, incapaz de entender la maravillas que esconden unas manos capaces de capturar un instante, critica y rechaza lo que no entiende, y sin quererlo da nombre a uno de los movimientos pictóricos mas bellos que el hombre ha tenido a bien desarrollar.

El Impresionismo.

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