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El poeta escondido en un escenario




Al hombre de la voz frágil le devoró la bestia, poco a poco, saboreando cada parte de su cuerpo maltratado, deleitándose hasta que sólo quedaron dos ojos grandes y tristes que miraron al mundo antes de irse y cansados de tanto sufrir, lo transformaron en palabras y acordes de guitarra, en versos y música, elementos mucho mas aceptables para el ser humano.

El hombre del alma sensible emocionó mientras luchaba con monstruos de papel, sin fuerzas y acogido por la penumbra, usó su guitarra como escudo y cual quijote fue derribado y se levantó mil veces, vapuleado y reducido a la mínima expresión al final se dejó llevar, abandonando un cuerpo esclavo de si mismo, liberándose al fin de un demonio maldito, ladrón de versos y canciones.

El poeta escondido en un escenario, perdió casi todas las batallas pero ganó la guerra, consciente de su fragilidad se aterró en un mundo descomunal y a pesar de todo encontró la manera de hacerlo mas bello, temió por que al final nadie oyera su voz sin saber que, por suerte, ésa lucha estaba ganada, desde hace tiempo, desde el primer acorde de la primera canción.

Convierte el aire en gas natural
Un duelo salvaje advierte
Lo cerca que ando de entrar
En un mundo descomunal
Siento mi fragilidad
Vaya pesadilla corriendo
Con una bestia detras
Dime que es mentira todo
Un sueño tonto y no más
Me da miedo la enormidad
Donde nadie oye mi voz
Deja de engañar
No quieras ocultar
Que has pasado sin tropezar
Monstruo de papel
No se contra quien voy
O es que acaso hay alguien más aquí
Creo en los fantasmas
Terribles De algun extraño lugar
Y en mis tonterias para Hacer tu risa estallar
En un mundo descomunal
Siento tu fragilidad
Deja de engañar
No quieras ocultar
Que has pasado sin tropezar
Monstruo de papel
No se contra quien voy
O es que acaso hay alguien más aquí
Deja que pasemos sin miedo.

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