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El Bulldog del Señor




Carry Amelia Nation es el bulldog del Señor y tiene malas pulgas, a los pies del altísimo corre y olisquea enseñando los colmillos, gruñe, detecta el rastro de los pecadores y arremete contra ellos ladrando y mordiendo sobre sus partes blandas, disfrutando con cada dentellada, relamiéndose de gusto con el olor del whisky derramado sobre el asfalto al amanecer.

Temblad bebedores, temblad destructores de almas, porque Carry está con Dios y Dios está con Carry, en cada uno de sus ciento ochenta centímetros de altura y ochenta kilos de peso, protegiéndola, señalando su camino, susurrándola al oído mandatos divinos imposibles de rechazar.

-Levántate, coge un hacha y una Biblia, ve a Wichita y destroza sus tabernas.

Dios podría mandar hordas de ángeles vengativos sobre las licorerías, podría hacer caer toneladas de lava incandescente sobre sus barras y sus camareros, podría convertir el “whisky on the rocks” en cerveza sin y el “Gin tonic” en zumo de piña con pajita, podría ser vengativo y torturar a los alcohólicos tertulianos con canciones de Ramoncín, pero hoy esta cansado del Ser Humano y duda entre mandar una plaga o directamente a Carry.

A tomar por culo, cuando la pía mujer se presenta en el Dobson´s Saloon sus ojos están pintados de rojo y hay gente que jura ver un halo blanquecino sobre su cabeza, con sus músculos en tensión está dispuesta a meter una manita de hostias al diablo, como un púgil preparado para la lucha, entra en el garito y saluda a sus pecadores.

-Hombres, estoy aquí para salvaros de vuestro destino de borrachos.

Acto seguido comienza la acción, que los salmos y las plegarias están bien pero lo que realmente pone a Carry es lo de repartir estopa, las mesas vuelan, los vasos y las jarras se estrellan contra el suelo, haciéndose añicos como la voluntad de los hombres a los que narcotizados, saca del Saloon a base de patadas en el culo.

La ira de Dios arremete contra las barricas de roble, que revientan y derraman su contenido como una fuente del diablo, bañando el suelo y emborrachando a las cucarachas, filtrándose por las alcantarillas, correteando hasta el infierno para ser entregado de nuevo al demonio, para alejarlo de la débil fragilidad humana.

Ríe, aúlla, canta, sus seguidoras exclaman ¡aleluya! y hacen colectas para que cuando llegue la autoridad, puedan pagar su fianza y sacarla de la cárcel, Carry A Nation se hecha la nación a las espaldas y lucha por la instauración de la ley seca, consigue que en todos los tugurios del país cuelgue un cartelito que dice así:

“Todas las naciones son bienvenidas, todas menos Carry”

Comentarios

Markos ha dicho que…
Yo sigo pensando que su acción fue mi contraproducente. Me imagino a los clientes de la taberna viéndola con la cara desencajada y obligándose a pegar otro trago de whisky para poder soportar tan aterradora visión :-D
Salu2
Javi ha dicho que…
Como diría Barnie de los Simpsons, ¡Que me lo metan por vena!...

Saludos y gracias por tu visita.