Ir al contenido principal

1984




“Lo demás era sólo ruido, un cuac-cuac-cuac, y, sin embargo aunque no se podía oír lo que decía, era seguro que se refería a Goldstein acusándolo y exigiendo medidas mas duras contra los criminales del pensamiento y los saboteadores. Sí, era indudable que lanzaba diatribas contra las atrocidades del ejército euroasiático y que alababa al Gran Hermano o a los héroes del frente malabar. Fuera lo que fuese, se podía estar seguro de que todas sus palabras eran ortodoxia pura. Ingsoc ciento por ciento. Al contemplar el rostro sin ojos con la mandíbula en rápido movimiento, tuvo Winston la sensación de que no era un ser humano, sino una especie de muñeco. No hablaba el cerebro de aquel hombre, sino su laringe. Lo que salía de ella consistía en palabras, pero no era un discurso en el verdadero sentido, sino un ruido inconsciente como el cua-cua de un pato.”

1984. George Orwell.

Comentarios

Hispa ha dicho que…
Por eso le llamaba "hablarpato". Es muy frecuente entre políticos y seguidores incondicionales de todo tipo de lobbies políticos.

Me encanta 1984, aunque nunca he conseguido averiguar si es una novela histórica o de política-ficción.

¡Ah! Y mucho ojo porque te estoy viendo por la webcam...

Por cierto, mañana 23 no dejes de visitar mi página. Sorpresa, sorpresa.